Hola de nuevo, a todos los seguidores que cada semana pierden unos minutos leyendo la crónica del partido de nuestros pequeños infantiles.
Escribo esta crónica con extraordinaria alegría, no tanto por el resultado sino por las tremendas sensaciones que me transmite este equipo, por como juega, por como trabaja, y por la ilusión que se percibe al verlo en acción.
Durante los primeros compases del encuentro, el Estudiantes, líder absoluto de la competición, buscaba adelantarse en el marcador, y salió a por todas, sabiendo que el partido iba a ser clave para la consecución del título de liga. Ciertamente consiguió su objetivo: nos encerró en nuestra área, y en una jugada en posible fuera de juego, se adelantó en el marcador. Viendo el potencial del rival, y su tremenda superioridad física, temí que nos pudiera golear, aunque claro, yo en aquellos momentos no caí en la cuenta de la bravura, del desperpajo y de la no aceptación del fracaso, de nuestros pequeños guerreros futbolístas.
Los nuestros no sólo se sobrepusieron con grandes de dosis de calidad, sino que en la segunda mitad, consiguieron imponer un ritmo tan alto, que metieron al rival casi dentro de su área, y nos hicieron creer en la posibilidad del empate, el cual no hubiese sido disparatado. Nuestros guerreros se aproximaban al área rival por todos lados, pareciendo multiplicarse, aunque es cierto que no dispusieron de grandes ocasiones de gol. Preciosas y bonitas sensaciones, las que respiré, viendo a estos niños, en una lucha imposible para muchos, y a la que ellos no le perdieron la cara en ningún momento. El segundo gol rival, casi en el último suspiro del encuentro, me enorgullece más de lo que me duele, pues es consecuencia clara, de lo volcado y confiado que estaba nuestro equipo, en la búsqueda del más que merecido gol del empate.
Tres paradas más, tres fines de semana, y el campeonato habrá llegado a su fin. Primera parada: Son Ferriol. Otro rival que está luchando por el campeonato se cruza en nuestro camino. Nuestros guerreros que no saben distinguir rivales, y que juegan a tope y buscando la victoria contra todos, sé cierto que van a pelear el partido al máximo, y que van a necesitar de una afición animosa y fiel, como es la nuestra: ¡no les podemos fallar!
Me despido de vosotros hasta la semana próxima, en la que os contaré, como he visto este partido, y las sensaciones que ha despertado en mi. Hasta entonces, os dejo con nuestro tradicional grito de guerra, que no ha faltado nunca en nuestras crónicas:
1, 2, 3 ... SALLE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Escribo esta crónica con extraordinaria alegría, no tanto por el resultado sino por las tremendas sensaciones que me transmite este equipo, por como juega, por como trabaja, y por la ilusión que se percibe al verlo en acción.
Durante los primeros compases del encuentro, el Estudiantes, líder absoluto de la competición, buscaba adelantarse en el marcador, y salió a por todas, sabiendo que el partido iba a ser clave para la consecución del título de liga. Ciertamente consiguió su objetivo: nos encerró en nuestra área, y en una jugada en posible fuera de juego, se adelantó en el marcador. Viendo el potencial del rival, y su tremenda superioridad física, temí que nos pudiera golear, aunque claro, yo en aquellos momentos no caí en la cuenta de la bravura, del desperpajo y de la no aceptación del fracaso, de nuestros pequeños guerreros futbolístas.
Los nuestros no sólo se sobrepusieron con grandes de dosis de calidad, sino que en la segunda mitad, consiguieron imponer un ritmo tan alto, que metieron al rival casi dentro de su área, y nos hicieron creer en la posibilidad del empate, el cual no hubiese sido disparatado. Nuestros guerreros se aproximaban al área rival por todos lados, pareciendo multiplicarse, aunque es cierto que no dispusieron de grandes ocasiones de gol. Preciosas y bonitas sensaciones, las que respiré, viendo a estos niños, en una lucha imposible para muchos, y a la que ellos no le perdieron la cara en ningún momento. El segundo gol rival, casi en el último suspiro del encuentro, me enorgullece más de lo que me duele, pues es consecuencia clara, de lo volcado y confiado que estaba nuestro equipo, en la búsqueda del más que merecido gol del empate.
Tres paradas más, tres fines de semana, y el campeonato habrá llegado a su fin. Primera parada: Son Ferriol. Otro rival que está luchando por el campeonato se cruza en nuestro camino. Nuestros guerreros que no saben distinguir rivales, y que juegan a tope y buscando la victoria contra todos, sé cierto que van a pelear el partido al máximo, y que van a necesitar de una afición animosa y fiel, como es la nuestra: ¡no les podemos fallar!
Me despido de vosotros hasta la semana próxima, en la que os contaré, como he visto este partido, y las sensaciones que ha despertado en mi. Hasta entonces, os dejo con nuestro tradicional grito de guerra, que no ha faltado nunca en nuestras crónicas:
1, 2, 3 ... SALLE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Buemo ya no te doy pistas has acertado.
ResponEliminaEsta semana os ira muy bien estoy seguro, animo y a por ellos.
Un saludo.
Gracias Tolo, eres un crack, siempre estás ahí. Un abrazo muy fuerte, de tu amigo Diego.
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