Hola de nuevo, a todos los seguidores que visitáis cada semana este blog, y que constituís el principal motivo de que lo siga escribiendo, cada semana.
Gran partido, electrizante, de una tensión que se podía cortar con un cuchillo. Partido típico del grupo B de preferente, donde nadie te regala nada, y donde salvo excepciones, no se registran grandes goleadas, sino partidos abiertos donde puede pasar todo.
Los nuestros venían de 'pegársela' contra el Beato en Inca, y sin embargo, el Patro, después de la repesca del jugador moreno de 1m 90cm, parecía en mejor situación que los nuestros. Pero cada partido es una historia, y si te esfuerzas y compites, puedes ganar a cualquiera.
Primer cuarto soso, prácticamente de tanteo entre ambos contendientes, con mucho juego aéreo, y poco fútbol. Normal que acabase 0-0.
En el segundo cuarto, la cosa estuvo un poco mejor. Nuestros niños trataron de jugar la pelota, con un poco más de criterio, en algunas ocasiones jugándola desde atrás. Aunque no acabábamos de poner la marcha adecuada, la que nos condujese hacia la victoria en el partido, sí es cierto, que estábamos entonándonos un poco. Parecía que estábamos mejor nosotros, y sin embargo se adelantó el Patro, en prácticamente nuestro primer y único error hasta ese momento: 1-0, y que poco les había hecho falta para marcar. No siendo justo este marcador, tuvimos la fortuna y el premio, de que en una extraordinaria jugada de fuerza, precisión y raza, uno de nuestros jugadores fue capaz de cruzar el campo sorteando rivales, hasta plantarse delante del portero, y batirle, prácticamente derrumbándose en el suelo al disparar: 1-1, final del primer tiempo, y todas las espadas en alto.
Pero realmente donde se decidió gran parte de la suerte en este partido, fue en el tercer cuarto. Los nuestros volvieron del descanso con la convicción de resolver este partido a su favor, y creo que esta fe, les dio la victoria. Comenzamos a llegar, a meter al rival en su área, y creo que este contexto de partido era el que nos interesaba. El Patro, sólo trataba de buscar con balones largos al ya indicado jugador de casi 2 metros, y se había olvidado de que eran 7 los jugadores que tenían sobre el campo, y no sólo uno (¡bien, mejor para nosotros!). El premio nos llegó tras un disparo de falta, que vino rechazada, y fue engatillada magníficamente por uno de nuestros jugadores, introduciéndose por la escuadra de la portería rival: 1-2, nos adelantábamos, pero había que cerrar el partido. Nuestro equipo seguía trabajando, muy concienzudamente, tratando de no desprotegerse, y de pillar en una contra a los rivales, y marcar el gol definitivo. Pero no, no fue esto lo que ocurrió. En un centro horrible sobre nuestra área, uno de sus delanteros se encontró la pelota, y la introdujo en nuestra portería: 2-2, y ya sabía yo que no nos bastaba con 2 goles. Los nuestros, no se amilanaron y siguieron trabajando duramente, buscando crear peligro. En una extraordinaria jugada del equipo, nuestro delantero llegó por banda, y se zafó por velocidad del defensa, que le zancadilleó con dureza dentro del área: penalty de libro y exclusión del defensa. Había que aprovechar la ocasión, y así fue: gran lanzamiento, y 2-3, aún no suficiente todavía, según mi opinión.
Y el último cuarto se me hizo eterno. Controlábamos bien el partido, y el Patro no creaba prácticamente peligro, pero no nos podíamos fiar, sobre todo teniendo al mencionado jugador, que hasta sin querer, y debido a su tremenda embergadura, nos podía marcar. Después de pedirle a Gaspar, 50 veces el tiempo que faltaba, cuando me dijo que faltaban un par de minutos, creo que cuando faltaba solamente uno, llegó la jugada del partido que ya no esperábamos. Cuando pensábamos que todo lo que tenía que ocurrir ya había ocurrido, este deporte nos volvió a sorprender a todos: nuestro delantero, desde prácticamente el medio del campo, vió al portero rival adelantado, y se decidió a intentar batirle. Tremenda parábola, que acabó dentro de la portería rival, para locura de nuestros niños, entrenadores, padres y resto de aficionados que vinieron a vernos, y a los que desde aquí, quiero agradecerles públicamente el detalle: gracias a Arturo y Cristina, al abuelo de Toni, a los abuelos de nuestro portero Carlos, a Marisol y a los niños del Alevín A (Guillem, David y Alberto), y por supuesto a todos los demás que nos han apoyado, para sacar adelante este complicado partido.
La carrera prosigue, y somos conscientes de que tenemos competidores por delante de nosotros, pero que también los tenemos por detrás. La carrera sigue viva, cada semana algún contrincante sufre un traspiés que le retrasa. Todavía tenemos 7 piedras por delante, dificultando nuestra senda. No sabemos hasta donde somos capaces de llegar. Debemos seguir trabajando, debemos tratar de seguir retirando piedras de nuestro camino, y ver hasta donde nos lleva esto. El tiempo nos pondrá donde merezcamos.
Felices vacaciones de Pascua, niños. Ahora a disfrutar del Torneo Medina Mayurqa, que va a ser apasionante, y ya en la semana del 14, a volver a competir, y a seguir intentando ganar a quién se nos ponga por medio. Nos volvemos a encontrar aquí, por entonces.
1, 2, 3 ... SALLE! 1, 2, 3 ... SALLA!

























