Hola de nuevo, a los lectores siempre fieles a este blog.
Partido muy duro, de gran violencia el que tuvimos que soportar este sábado.
Nuestro rival no quiso proponer nada de fútbol, y se dedicó desde del minuto 1, a repartir y repartir, patada tras patada, intimidación tras intimidación. Además, por si acaso los chavales no tuvieran claro el papel que debían de representar, desde la grada no paraban de llegarles gritos de aliento, para que la siguiente patada fuera más fuerte que la anterior.
En todo este lío, nuestro equipo no supo muy bien que hacer, les ganaban cada balón, o bien por corpulencia, o bien porque el rival jugaba más allá del reglamento, y o bien les arreaban, o bien les molestaban lo suficiente para que perdieran el balón. Es cierto que el juego directo que intentamos hacer no era el adecuado para este partido, ya que cada balón largo que intentábamos poner en el área, era despejado por alguna de las 4 torres que tenían en defensa.
Nada más empezar el partido, pasé por la peor situación que recuerdo como padre de futbolista en formación: el número 4 de Campos, realizó una de las entradas más duras y criminales que he visto en mi vida, sin ninguna opción de jugar el balón, y con la única intención de hacer daño a mi hijo, el número 14, Diego. Sólo escuchar el grito de dolor del niño, y ver sus lágrimas, me hicieron temer lo peor. Además. cuando vi a Gaspar, nuestro entrenador en este partido, sacar al niño en brazos, pensé que se lo habían cargado. Entonces le pedí explicaciones al árbitro, le dije que esa entrada merecía una exclusión, que en estas categorías de formación, se debe enseñar a los chavales lo que se puede y lo que no se puede hacer, y que una exclusión de 2 minutos le vendría bien al chaval, para reflexionar sobre lo que había hecho, y darse cuenta que no estaba bien. El árbitro, muy influenciado por la hostilidad local, no se atrevió, aunque sabía que era lo correcto. De repente observé como 2 aficionados del equipo local, vinieron a buscarme para recriminarme mi actitud. Les dije que cómo se sentirían ellos, si a su hijo, en un partido de alevines, le pegasen esa patada, y no supieran exactamente el alcance de la posible lesión. No supieron contestarme, porque no tenían ningún argumento que discutirme, sólo querían buscar lio. Por mi parte, y creo que inteligentemente, me cambié al otro lado del campo, para no tener que soportarlos más. Lo que me resultó curioso fue comprobar cómo se comportaron ellos en alguna entrada nuestra, todas ellas menores a la de su número 4, y en la que me dieron a mi toda la razón.
Bueno, todavía no hemos hablado de fútbol, pero realmente no lo hubo. El rival no sabía, y no dejaba jugar a los nuestros, que sí querían jugar, por lo que apenas pudimos ver fútbol en este encuentro.
Los dos goles de los locales, vinieron a raíz de un despiste nuestro, y de un disparo de falta, que sí era, pero que el rival exageró de tal manera, que pareció que debían expulsar a nuestro jugador para toda la temporada. Nuestro gol, fue obra de Jose, tras una excelente asistencia, ahora no recuerdo de quién (por favor que me perdone el pasador)
Aunque ya lo he comentado antes, quiero aprovechar para denunciar este tipo de comportamientos violentos, al menos en estas categorías inferiores. No es normal que niños de 11 o 12 años, salgan al campo a repartir de esta manera, y menos que tengan el visto bueno de sus entrenadores y que sean alentados por su público. Además, a la hora de dar la mano al rival, después del partido, no debe uno jamás insultar ni reírse del contrario. Es una gran falta de respeto. ¿Qué pretendemos formar así? ¿Qué será de estos chavales cuando lleguen a juveniles?
Ahí os dejo estas reflexiones.
Creo que ya está bien por hoy, y nos encontramos, si queréis, en la próxima crónica.
1,2,3... SALLE!
dilluns, 18 d’abril del 2011
dilluns, 4 d’abril del 2011
Ferriolense 3 - La Salle At. 0 (02/04/2011)
Hola y bienvenidos a la crónica semanal del partido de nuestros chavales.
Para el que no haya visto el partido de este pasado sábado, le conviene leer esta crónica, o hablar con alguien que asistiese al partido, antes de imaginar lo que pudo pasar. De nuevo, resultado muy engañoso, y hasta podría ser calificado de injusto.
Nuestra primera parte resultó ser, según mi opinión, buenísima a nivel defensivo, en cuanto a la colocación del equipo, el buen trabajo de los laterales, la buena anticipación de los centrales, y la colaboración absoluta de todos y cada uno de los integrantes, desde el delantero punta, hasta el portero. Creo que es bien justo que mencione esto, y que felicite al equipo por esta enorme primera mitad, en la que se impidió jugar bien a un rival muy muy bueno. Nuestro equipo también intentó salir al contragolpe, pero se encontró con la enorme barrera formada por los enormes defensas rivales. Intentamos llegar, pero apenas pudimos crear peligro en su portería, y ellos tampoco lo crearon en la nuestra: justo empate a 0 al final del primer tiempo.
En el segundo tiempo más de lo mismo, intentos de llegar por parte de los locales, buena colocación por la nuestra, y en resumen, partido totalmente dirigido hacia el 0-0. Sin embargo, estábamos realizando un extraordinario esfuerzo para mantener nuestra portería a 0, y temí que esto nos pasara factura al final, como en casi todos nuestros partidos, y temí bien. A falta de 5 minutos para el final, en un corner suyo, cometimos nuestro primer fallo defensivo del partido, permitiendo rematar de cabeza y solo, al más bajito del equipo rival: error fatal y definitivo, fruto del cansancio, que nos costó el partido. A partir de aquí, todo de acabó, y ocurrió exactemente lo que me comentó el abuelo de Iván Fragoso: "Ahora nos meterán 3". Y así fue, pero para mi, el partido murió en el 1-0.
A pesar del resultado engañoso, en mi mente, mantengo este partido como un muy buen encuentro por nuestra parte a nivel defensivo. Casi conseguimos rascar un punto, en un campo donde es muy complicado puntuar, pero la diferencia física, el año de diferencia de los rivales con respecto a nosostros, nos pasó factura, una vez más.
No pasa nada. A pensar ya en la siguiente jornada. 1,2,3...SALLE!
Nos volvemos a encontrar de nuevo aquí, si queréis, en la próxima crónica.
Para el que no haya visto el partido de este pasado sábado, le conviene leer esta crónica, o hablar con alguien que asistiese al partido, antes de imaginar lo que pudo pasar. De nuevo, resultado muy engañoso, y hasta podría ser calificado de injusto.
Nuestra primera parte resultó ser, según mi opinión, buenísima a nivel defensivo, en cuanto a la colocación del equipo, el buen trabajo de los laterales, la buena anticipación de los centrales, y la colaboración absoluta de todos y cada uno de los integrantes, desde el delantero punta, hasta el portero. Creo que es bien justo que mencione esto, y que felicite al equipo por esta enorme primera mitad, en la que se impidió jugar bien a un rival muy muy bueno. Nuestro equipo también intentó salir al contragolpe, pero se encontró con la enorme barrera formada por los enormes defensas rivales. Intentamos llegar, pero apenas pudimos crear peligro en su portería, y ellos tampoco lo crearon en la nuestra: justo empate a 0 al final del primer tiempo.
En el segundo tiempo más de lo mismo, intentos de llegar por parte de los locales, buena colocación por la nuestra, y en resumen, partido totalmente dirigido hacia el 0-0. Sin embargo, estábamos realizando un extraordinario esfuerzo para mantener nuestra portería a 0, y temí que esto nos pasara factura al final, como en casi todos nuestros partidos, y temí bien. A falta de 5 minutos para el final, en un corner suyo, cometimos nuestro primer fallo defensivo del partido, permitiendo rematar de cabeza y solo, al más bajito del equipo rival: error fatal y definitivo, fruto del cansancio, que nos costó el partido. A partir de aquí, todo de acabó, y ocurrió exactemente lo que me comentó el abuelo de Iván Fragoso: "Ahora nos meterán 3". Y así fue, pero para mi, el partido murió en el 1-0.
A pesar del resultado engañoso, en mi mente, mantengo este partido como un muy buen encuentro por nuestra parte a nivel defensivo. Casi conseguimos rascar un punto, en un campo donde es muy complicado puntuar, pero la diferencia física, el año de diferencia de los rivales con respecto a nosostros, nos pasó factura, una vez más.
No pasa nada. A pensar ya en la siguiente jornada. 1,2,3...SALLE!
Nos volvemos a encontrar de nuevo aquí, si queréis, en la próxima crónica.
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