Hola de nuevo, a todos y cada uno de los seguidores de este blog, que cada semana pierden unos minutos para conocer mi opinión sobre el partido realizado por nuestros pequeños guerreros futbolístas.
Me gustaría escribir que los nuestros realizaron un gran partido, que siguieron el camino ascendente de las últimas jornadas, pero estaría faltando a la verdad. Nuestros niños, según mi opinión, no se adaptaron en ningún momento al tipo de partido que el rival les planteó. Faltos de intensidad defensiva, cometiendo excesivas pérdidas de balón en el medio del campo, muy imprecisos en los pases, con muy poca llegada a puerta, y muy desacertados en las escasas opciones de las que se dispusieron. Con estas credenciales presentadas por nuestro equipo, y teniendo en cuenta que los locales supieron en cada momento lo que hacer, muy bien situados en el campo, aprovechando en cada jugada la superioridad física que les proporcionaba la ventaja de la edad, con claras consignas sobre la misión a cumplir por cada jugador, muy rápidos en las jugadas de contra tras recuperación de balón, con muy buenos desplazamientos largos de pelota, que casi siempre ganaban la espalda a nuestra defensa, etc... , es normal que el resultado acabara siendo de amplia victoria para los locales.
Posiblemente, todos los padres nos quedamos con una extraña sensación, la de no reconocer a nuestro equipo en el partido. No me decepcionó tanto la derrota, como la forma en la que se produjo. Pero el partido finalizó, y ya los nuestros están inmersos en la preparación del siguiente. Esto no para, y hay que sacar siempre conclusiones sobre lo ocurrido, tratar de aprender de ellas, y seguir hacia delante. El sábado, todo volverá a la senda normal, al juego y a las sensaciones a las que nos tienen acostumbrados.
Días soleados y días donde la bruma lo llena todo, y apenas puedes visualizar los objetos a un metro de distancia. Hay que saber adaptarse a las circunstancias del momento, no morir de gloria en los días en los que brilla el sol y todo parece maravilloso, ni romperse las vestiduras cuando la niebla y la espesura del bosque no te permiten ver. Los pequeños guerreros futbolístas, jamás se fueron, y este sábado volverán a saltar al campo de batalla, para mostrarnos de qué son capaces, la madera de la que están fabricados.
Debido al acto social de la subida a Lluc, nuestro partido contra el Calvià se disputará el sábado a las 15:00 horas. Ahí os espero a todos (¡pondré falta a quién no esté!), para arropar, apoyar y vivir junto a nuestros niños, las sensaciones que este gran e importante partido, nos logre transmitir. Como siempre, finalizamos esta crónica con nuestro tradicional grito de guerra, que nunca, nunca, debe faltar en ellas. ¡Hasta la próxima semana!
1, 2 , 3 ... SALLE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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