Hola de nuevo a todos los padres que se citan en este blog cada semana, para leer mi modesta opinión sobre el partido de nuestros chavales.
Clara e importantísima victoria de nuestros niños, en un campo donde había que ganar sí o sí. Mi más sincera enhorabuena por la victoria y por la contundencia y claridad con la que se ha producido.
El equipo local, nos metió 'un primer gol psicológico' al hacernos entrenar en el campo 1 (campo grande y de exquisita apariencia), para posteriormente meternos a jugar en el campo 2 (diminuto y complicado). Evidentemente es normal que cada club mire por sus intereses, y ellos tenían claro que la única opción de poder sorprendernos era utilizando este segundo campo, con muy pocos espacios, para intentar ahogar nuestro juego.
Y empezó el encuentro con dificultades. Nosotros lo poníamos todo, pero era difícil encontrar algún hueco por el que llegarles, en los primeros minutos. No me estaba gustado nada el desarrollo del partido, y veía necesario 'abrir la lata' cuanto antes. Mediado el primer tiempo, comenzamos a tener mayor presencia y control del partido, con una posesión de balón insultante. Era evidente que por mucho que trataran de defenderse, tenía que llegar nuestro gol más tarde o más temprano. Rozando el final del primer tiempo, logramos hilvanar una serie de toques, que dejaron solo al número 9, Martínez, para convertir el bendito 0-1. Ahora comenzaba a estar un poco más tranquilo, pero no bastaba, ellos no habían aparecido en ataque, pero llevo muchos años viendo fútbol, y cualquier equipo, por mal que esté jugando, puede convertir un gol en cualquier momento. Y esa tranquilidad me la proporcionó alguien de mi propia familia, mi propio hojo Diego, número 14, que en otra gran llegada, convirtió un extraordinario gol con el exterior, por el único hueco que existía, ante una perfecta salida del gran portero del Espanya: 0-2, y esto pintaba bien. Pero antes de acabar esta primera parte, otra llegada casi idéntica a la del 0-2, y con definición muy parecida (pero con la zurda), supuso el 0-3, convertido por otro chaval que hoy ha estado majestuoso: Javi, número 8, nuestro lateral zurdo. Y así nos fuimos al descanso.
La segunda parte comenzó tal y como acabó la primera. El equipo local no parecía tener plan B, y nosotros sólo tenímaos un plan A desde el principio del encuentro: ganar, ganar y ganar. Y seguimos a lo nuestro, teniendo el balón en el centro del campo, con un extraordinario número 10, Alberto Roldán, proporcionando maravillosas asistencias a nuestros delanteros. De una de estas asistencias, llegó el cuarto gol: pase en profundidad al número 14, Diego, que controla el balón, encara al portero, lo regatea por la izquierda, y se planta solo delante de la portería, definiendo con la zurda. 0-4. Y el acoso no cesaba, llegadas y más llegadas por ambas bandas. En otra de estas llegadas, otro gran pase del 10, Alberto, que deja de nuevo al 14 habilitado delante del portero, y en su intento de vaselina, es derribado claramente en el área por parte del portero: penalty clarísimo, que transforma el número 7, Jose. Y todavía quedaba otro gol: otra vez el 10, perfecto pase al número 17, Fragoso, que hace un gol calcado al 0-4: 0-6.
Resultado apabullante, igual que el propio encuentro. Enhorabuena chavales. Volveré a escribir la próxima semana, contando cómo nos ha ido frente a la Unión. Hasta entonces: 1,2,3...SALLE!
dissabte, 15 de gener del 2011
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